Agosto, 10

“¡Oh, cerveza!

Bebida propia de dioses.

Cortas mis alabaciones

a tu sabor bien fresquita.

Mejor remedio a los males

pues sed y hambre combates

si la acompañas de boquerones

o de unas patatas fritas.

 

¡Oh, cerveza!

Allí donde te mencione

nunca a nadie encontraré

que no te llame maravilla.

Si tienes nervios o resaca

nada más te tranquiliza

que tomarte un bocadillo,

y una buena cervecita.”

 

 

“Algún día, las lágrimas

mojarán vuestro rostro.

Y yo ya no estaré.

Y te compadecerás.

 

Y lo harás sin saber que

no hay peor forma de morir,

que envenenao’ de soledad.

 

Siendo privado del antídoto,

aún pidiéndotelo a gritos,

pronosticó su propio fin.

 

Sin llegar a sus oídos,

perdiéndose tus lamentos,

mientras te pierden a ti.”

 

 

“Necesito sangre fresca

y que lleguen aires nuevos.

Que despejen mis ideas,

que despeinen mis cabellos.

 

Y en su son encontrar paz,

y volver a ser de nuevo.

Deconstruyendo mis ideas,

renovaré mis pensamientos.

 

Acabaré con estas dudas

que se adueñan de mi sueño.

Que devoran madrugadas,

que las llenan de torturas.

 

Que me hacen desear la fuga

en la luz de la mañana.”

 

 

Volveré…

Julio, 29

“Sé que, tal vez, no merezca la pena.

Sé que, tal vez, de amor muera.

Pero hoy he vuelto a hablarte.

La caja de Pandora ha reventado.

Esta noche he vuelto a buscarte

y, tal vez, esto sea una estupidez,

puesto que va en contra de olvidarte.

Algo que mil veces ya he intentado.

Me rindo ante tus ojos,

me confieso adicto a ti.

Aunque nunca vaya a decirlo,

nunca he dejado de amarte.

Para ti todo es un juego.

Para mí, jugar con fuego.

Lo reconozco, tengo miedo

de morirme por besarte.

El subconsciente me traiciona,

¿cuándo se ha aliado contigo?

No hallo forma de olvidarte.

Tus ojos verdes son veneno.

Noto como me arrinconas

Creo que saltaré al vacío.

Aterrizaré en tu pecho,

Sé que tu eres el camino.”

“Estaré siempre contigo,

aunque sea estar en mi contra.

Lucharé conmigo mismo

como ola contra la marea.

No me canso de decirlo,

que te quiero, aunque me rompas.

Aunque hoy sea mil pedazos,

aunque no sea más que sombras.

Eres la llama y las cenizas,

eres muerte, tú eres vida.

Porque yo por ti me muero.

Porque eres la noche fría,

y, a la vez, eres incendio.

Eres café en la madrugada,

Eres tan dulce como amargo.

Espina que quedo clavada

a la que moriré buscando.

Te buscaré en cada mirada,

en cada rostro, cada abrazo.

Te veo en cada despedida,

te veo incluso sin ver nada.”

“Que sepas que tú eres casa,

que sepas que casa es tu mente

Solo tú puedes encontrarla.

Mi casa no es una casa,

y una cosa no es tu casa.

Casa es quitarse los miedos.

Casa es volver a quererme.

Tu casa es quererte tú,

quererte más de la cuenta.

Pelear contigo mismo.

Mas casa nunca es un sitio.

No se tumba por seísmos,

Aguantará cuanto mi pecho,

cuanto luche por salvarme.”

Volveré…